miércoles, 4 de enero de 2012

APUNTES EN VIVO SOBRE PARALITERATURA





CONFERENCIA JORGE ENRIQUE ADOUM, EFRAÍN JARA, JAIME MONTESINOS.

VI ENCUENTRO DE LITERATURA


"La única medida de lo bello es el gusto personal; algo que nos agrada inmediatamente lo calificamos como hermoso, por lo tanto, es una apreciación subjetiva.
Dentro de las expresiones poéticas, el mejor ejemplo de poesía elemental y profunda la tienen los niños, cuando son inéditas y no intevenidas por los adultos.
He aquí dos textos pronunciados por niños: "La piedra es un sueño duro" y este otro: "La luna es pálida porque se desangra por el otro lado" para  mi son dos versos inmejorables.
¿Qué es la paraliteratura?
Su raíz griega PARA significa proximidad, semejanza, a lado de, opuesto a, más allá de, frente a, en contra de, etc.

Es decir la paraliteratura es algo que se escribe paralelamente a la literatura. Y se mueve en las arenas movedizas de la especulación.
El autor paraliterario es un fenómeno común en la sociedad. Un aficionado que no pretende asimilar la escritura como profesión o vocación vital. Simplemente se siente atraído hacia la literatura y versifica como una manera de entretenimiento o catarsis personal.
Este autor generalmente carece de las más elementales herramientas del lenguaje. Carece de formación y vuelca su espontaneidad en el texto.
El escritor paraliterario tiene una voluntad de forma, para ello acude a una búsqueda pretenciosa de palabras rebuscadas las cuales surgen con una enternecedora espontaneidad.
De igual manera, este autor, deja de lado el fondo, no pule su trabajo y lo publica instantáneamente, en cuanto supone su obra terminada.
En lo que respecta a dichas ediciones, la novela y el cuento son más dificiles de publicar porque, generalmente, este escritor aspira al reconocimiento inmediato. Como contrapunto tiene una férrea voluntad poética, marcada preferentemente por el verso. Estas demostraciones no difieren de la música popular como el tango, el pasillo, etc. Son parapoesía y se expresan mediante amores pedigüeños, traicionados, etc  para los cuales su meta más alta es la demostración del sufrimiento de su autor.

De esta manera nos encontramos con poemas elegíacos en el periódico y actualmente en las redes sociales.  Además los paraliteratos fungen como poetas profesionales a los cuales se les encarga los discursos de ocasión, homenajes en las elecciones de reinas, bautizos, etc. y otras demostraciones patéticas de paraliteratura ante las que no podemos dejar de preguntarnos amargamente ¿En dónde queda nuestra Itaca humilde, esa de la eternidad de la poesía?

El desinterés por un trabajo impecable y la ausencia de un proceso continuado de educación integral nos lleva a la mediocridad y a aceptar estas manifestaciones con heroica resignación. 

Toda obra tiene dos autores: el que la crea y el que la recibe. El lector es imprescindible porque sin él la obra permanece incompleta. Una obra es producto de un proceso continuado de mejoramiento y su elaboración requiere de una minuciosidad permanente. Así como se trabaja la harina que luego se convierte en pan, así se trabaja con las palabras. El artista nunca sabe si su texto está terminado, y la medida de su valía, eso le lleva a la neurosis. No he conocido jamás - afirma Adoum- un escritor satisfecho de su obra.
La recomendación permanente de Jara: "No publicar antes de los treinta años"
Adoum continúa: Se debe desarropar las metáforas, volver al lenguaje hablado. Textos diáfanos, en los que la poesía surja y resplandezca con austeridad. Sin embargo, la literatura no tiene porqué volver austero al creador. El poeta es un enajenado, esa sensación de irrealidad provoca búsquedas permanentes del lenguaje. El poeta quiere ser un dinamitero de las palabras. Obligarlas a que estallen, y de esta manera conseguir un idioma propio, mediante la enajenación del lenguaje.
"Así por ejemplo, afirma Adoum, yo noté que tenía una enorme admiración por la poesía de Neruda, de allí que acudí a Vallejo como antídoto para contrarrestar dicha infuencia"
El giro que obtiene la poesía de Adoum a partir de las lecturas vallejianas obliga a un idioma hablado, coloquial, habla conversacional que se eleva a poesía. Un giro mucho más dificil y que pocos autores logran traspasar sus límites sin caer en la prosa poética o narrativa y lo que es peor en paraliteratura o sensacionalismo.

Adoum explica este proceso como el asombro provocado por la falta de asombro, es decir, la realidad elevada a su máxima potencia, y entonces comienza a crear palabras propias como "alguienes", despueses, etc.
Sin la palabra nueva no se alcanzaría un antilenguaje altamente poético. Son palabras trabajadas una y otra vez, hasta dar con la precisa.
No se trata de inventar porque sí: ejemplo "tras subiendo- trabajando, inteligente, intelibríe"
Vallejo hizo estallar la gramática para expresarse. ¿Cómo pueden decirse las cosas con palabras si ellas se desgastan día a día? El dice: "Yace en la subalma o en la desvida" con lo que nos confirma su condición de experto demoledor del lenguaje y este otro verso: "diciembremente terminado" con sus connotaciones del fin.
En definitiva la pasión por el lenguaje es lo que hace al poeta, pero hay que aclarar que todo esto no es asunto de taller, sino de trabajo. Lecturas, escrituras, creaciones. Tenemos que reconocer que somos poco autores de nuestros poemas pues ni siquiera nosotros sabemos las influencias que tenemos. (Hoy mucho más con la globalización y el zapping, el internet, etc)
Como anécdota y sátira, Adoum emplea el humor negro para definir la existencia, dice: "la vida es el nombre apropiado que debe darse al chuchaque" pues luego de la alucinación, la realidad te sobrecoge. Es decir vivir en perpetuo estado de alucinación para crear.

Y termina: "la experiencia escribe el poema"

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